Pareja: ¿qué hacer cuando falla el deseo sexual? Descubre este truco sorprendente!

Publicado por Lidia Rosa en

Pareja ¿qué hacer cuando falla el deseo sexual Descubre este truco sorprendente!

Ultima actualización: (diciembre, 2022).

Pareja: ¿qué hacer cuando falla el deseo sexual?

La falla en el deseo sexual y el deseo fluctúa inevitablemente con el tiempo. Y el confinamiento ligado a la pandemia del covid-19 también puede tener un impacto en la libido y aumentar las dificultades. ¿Cómo se puede experimentar mejor la diferencia de deseo en una pareja con eretron opiniones?

Ya no lo quiero a él o a ella, ¿qué puedo hacer?

¿Cómo puedo gestionar un descenso puntual del deseo?
El hombre o la mujer cuyo deseo está a media asta suele encontrarse totalmente desamparado, con culpa y tristeza. Al mismo tiempo, la pareja se siente abandonada y frustrada.

En las primeras etapas, es esencial ser consciente de la naturaleza fluctuante del deseo y, sobre todo, no sentirse culpable. El deseo es caprichoso, sensible a tantos factores personales, familiares o profesionales que no se puede controlar. Esto es precisamente lo que lo hace tan encantador y poderoso, ¡pero hay que aceptarlo!

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Un análisis honesto puede a veces arrojar luz sobre la falla el deseo sexual:

¿es este un período particularmente estresante o agotador a nivel profesional o personal? ¿Las limitaciones logísticas en casa ahogan la libido? A veces se pueden encontrar soluciones concretas para aliviar el estrés, la fatiga, el exceso de trabajo o la tensión mental.

Además, explicar lo que ocurre a tu pareja puede ayudarla a entender mejor y tranquilizarla. “Es algo momentáneo, el amor sigue ahí, sólo necesitáis un poco de espacio mientras os reunís”: poner palabras a una situación incomprensible para la otra persona y, por tanto, fuente de ansiedad, es preferible. Ofrecer un masaje en lugar de un abrazo es un interludio tierno, que mantiene la complicidad.

Otro motivo frecuente es un conflicto latente o explícito en la pareja.

En este caso, debes aprender a expresar tu frustración o tu ira cuando se manifieste. Así se evita que vuelva como un “boomerang”: las palabras no dichas interfieren inevitablemente en la sexualidad y acaban en la cama entre los miembros de la pareja. Cuando un desacuerdo se cuela en la pareja, es mejor hablarlo directamente para que no vaya a más (y después de la discusión, ¡la charla de almohada alivia la tensión!). Un terapeuta de pareja puede ayudar a restablecer el diálogo cuando se rompe o es ineficaz.

La masturbación, un buen regulador del deseo…

La masturbación está ahí para ayudar a la persona con el deseo más fuerte a no frustrarse demasiado y a no sofocar al otro con su deseo. Aunque nunca sustituirá el deseo y la necesidad de ternura, de compartir la intimidad física, la masturbación ayuda a regular la diferencia de deseo. Sin embargo, es presa de ideas preconcebidas que no tienen base en la realidad. Así, a algunas personas les resulta muy difícil descubrir el placer en solitario y a veces se sienten engañadas… Sin embargo, las caricias son complementarias a la sexualidad de la pareja y no significan infidelidad. Cada persona es autónoma en su placer y tiene derecho a un jardín secreto, en lo que respecta a sus fantasías y deseos íntimos; acariciarse mutuamente ofrece un placer diferente a los orgasmos de la pareja, y complementario. También ayuda a regular la frustración durante los períodos de carencia sexual.

A veces es necesario volver a la mesa de dibujo

Aceptar las variaciones del deseo significa no cuestionar el amor de la otra persona en cuanto su deseo se ralentiza, no presionarle demasiado cuando se niega y no acusarle erróneamente de la rutina que se ha instalado (nunca es todo blanco o negro). La ternura puede tomar el control durante un tiempo, hasta que la llama sexual vuelve a encenderse. Y si la caída del deseo se prolonga, a veces es necesario volver a la mesa de trabajo para entender si la sexualidad de la pareja es la culpable, por qué razones y cómo reanimarla. Esto puede ser una oportunidad para hacer balance y empezar de nuevo con mejores bases. Y cuando, a pesar de la mejor voluntad del mundo y de un diálogo franco, la situación no mejora, siempre es el momento de hablar con el médico de cabecera o el ginecólogo, o incluso con un sexólogo, y hacer un balance de la relación.

Rutina, seguridad emocional y libido

A veces se cita la rutina como motivo de la disminución del deseo, así como el desarrollo de otras prioridades, como los hijos. El sentimiento de seguridad emocional también tiene la culpa: el amor, al menos al principio, va acompañado del miedo a perder a la otra persona, ¡lo que multiplica el deseo! Con el tiempo, olvidamos que la otra persona no es un hecho y que cualquier cosa puede suceder. Recordar esto nos anima a cuidar mejor nuestra relación, pero también nuestra sexualidad, ya que el deseo se mantiene tanto como el amor.

Covid-19 y encierro, un fuerte impacto en la falla en el deseo sexual

Un impacto positivo o negativo en el deseo
El contexto de la primavera de 2020 suele influir en el deseo: lo aumenta o lo disminuye, dependiendo del nivel de comprensión sexual y global de las parejas, pero también de otros parámetros como las repercusiones psicológicas de la pandemia. La situación que provoca ansiedad lleva a algunas personas a reconectarse con la vida haciendo el amor. La libido es una fuerza vital: el deseo y el placer hacen que las personas se sientan especialmente vivas. Pero el deseo sexual se apaga a veces por la situación actual: la ansiedad del virus o el estrés del desempleo y las repercusiones económicas de la crisis ahogan la libido. El encierro no facilita su expresión: las parejas hacen menos “esfuerzo” en materia de vestimenta y seducción, suelen estar estresadas por la acumulación de actividades (teletrabajo, escolarización de los hijos, logística familiar, etc.) y no están acostumbradas a la promiscuidad las 24 horas del día. El deseo se alimenta de la ausencia, que es muy rara en el encierro…

Falla el deseo sexual: Instalaciones para estimular el deseo…

Por lo tanto, es aconsejable crear una distancia física reservando un tiempo a solas durante el día, haciendo una pausa o un paseo en solitario, trabajando en habitaciones separadas si la casa lo permite, o incluso haciendo llamadas telefónicas o asistiendo a “videofiestas” en solitario para recrear una vida social separada. Las parejas sólo disfrutarán más de estar juntas.

El rendimiento y la presión son muy fuertes en nuestra sociedad

Si escuchas a algunos pseudoexpertos de la televisión, deberías aprovechar absolutamente el encierro para hacer deporte todos los días, releer todo Proust, ordenar tus armarios, hornear tu propio pan y probar nuevos platos. Esto añade un poco más de presión y estrés, que es innecesario y perjudicial… La presión también puede recaer sobre la pareja, especialmente cuando no experimenta el encierro y la pandemia de la misma manera que nosotros. Esta pausa forzada ofrece la oportunidad de reflexionar sobre la propia relación con el rendimiento, en todos los ámbitos, incluidas las relaciones y el sexo. Se sabe que el estrés afecta a la sexualidad, con un descenso de la libido o una disfunción eréctil, por ejemplo. En función de los gustos de cada uno, se pueden utilizar diferentes medios: técnicas de relajación, actividad física, tomar distancia del rendimiento o incluso terapia (psicólogos, sexólogos y psiquiatras siguen ofreciendo teleconsulta).

Si quieres estimular un poco tu libido, puedes aprovechar el encierro para alimentar tu imaginación erótica con literatura, podcasts o películas eróticas…

¿Por qué no abandonan sus pantallas, conocidas por su nocividad en materia de sexualidad, en favor de un podcast de voxxx juntos para inspirarse? ¿O leer lánguidamente un pasaje de un libro erótico a su pareja? Esta es una oportunidad para recrear un espacio para soñar con sus deseos sexuales y cultivar sus fantasías.

Falla el deseo sexual: No te asustes si no tienes ganas

¿Tienes disfunción eréctil? Es una situación excepcional. Por lo tanto, la tolerancia y la benevolencia son esenciales en este momento, hacia uno mismo y hacia la pareja. El encierro llegará inevitablemente a su fin, sólo hay que armarse de paciencia, comprensión y ternura: aunque la libido no esté presente, mantener el contacto físico, tomar la mano de la otra persona, besarla, mantendrá la conexión de los cuerpos y el amor…

Categorías: Disfunción eréctil

Lidia Rosa

Dietista-nutricionista colegiada desde 2010 y tras haber trabajado durante más de 10 años en investigación básica, Lidia Rosa, doctora en Ciencias Biológicas y Médicas, se dedica a la redacción de documentos científicos y médicos desde 2015. Sus áreas de especialización abarcan, entre otras, la oncología, la nutrición, la microbiología, las enfermedades cardiovasculares, eréctiles y respiratorias, la genética, la dermocosmética, etc. Aprovecho mis diversas experiencias profesionales para ofrecer mis servicios en el ámbito de la nutrición y la escritura culinaria.

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